BRINDIS
Por estos alimentos que nos van a engordar
Por las carcajadas con empastes
Por las sonrisas postizas
Por las barrigas con extensiones
Por los pechos insolentes
Por los vestidos imposibles
Por los escotes abisales
Por las palabras de honor
Por el honor de las palabras
Porque nosotras estamos siempre mejor
Porque nosotros no estamos como hace veinte años
Por los que hemos tenido éxito, pero sólo nos falta saberlo
Por los que hemos fracasado, pero lo hemos intentado
[…]
Por los que ya no están
Por los que no estamos
Por los que nunca estuvimos
Por los que se nos hace tarde
Por los que volveremos
cuando ya no haya nadie
a beber la última copa
y a escribir este poema
Ojos de Danubio Azul (Ohmenageries) es el segundo poemario gráfico de Carlos Enrique Rodrigo López (Ediciones Rilke, 2026), un libro construido sobre la lectura de catorce poetas —de Sharon Olds a Santiago Sastre, de Borges a Benedetti— que el autor transforma en poemas propios, irreconocibles respecto al original, como él mismo confiesa con honestidad desarmante. «BRINDIS», el poema que cierra el libro, es el más representativo de su voz: una letanía laica, una celebración colectiva que se vuelve elegía sin dejar de ser brindis. El poema habla de todos nosotros.
La anáfora de «Por los que…» —que se extiende durante más de treinta instancias antes de llegar al final citado— funciona como una marea que sube lentamente desde lo frívolo hasta lo esencial. Rodrigo construye un inventario de la condición humana que incluye «los pechos insolentes» y «las palabras de honor» en la misma respiración, sin jerarquías. El cierre es autorreferencial —el poema habla de sí mismo, se incluye en el brindis— y produce un efecto de infinitud: cuando se cierra el libro, el lector quiere empezar de nuevo. Una última copa que nunca lo es.
Crítica realizada por Ana María Olivares