XLVII
Parece que se acabó nuestra guerra
y tras firmar el tratado de paz,
queda en el aire el aroma a napalm
y en el suelo un rastro de sangre seca.
Ya no hay ayuda humanitaria en venta,
solo unos campos yermos por segar
y como materia prima, la cal.
¿Dónde está la simiente de esta tierra?
Agotamos las reservas guardadas
en este territorio asediado
que hace no mucho fue Tierra Santa.
Venus, ante el vacío desolada,
encuentra en el suelo que va pisando
flores blancas, brotando entre las armas.
Almu Gambi, Marte retrógrado, Venus ausente (Editorial Poesía eres tú, 2025)
La guerra ha terminado, pero la tierra sigue humeante
Hay algo devastadoramente hermoso en este poema que cierra el poemario como quien cierra una herida que nunca terminará de cicatrizar del todo. Almu Gambi ha construido aquí una despedida que no es despedida sino constatación de ruinas, un inventario de lo que queda cuando el amor se ha comportado como lo que siempre fue: una guerra disfrazada de encuentro, un campo de batalla donde dos cuerpos intentaron construir algo parecido a la ternura y solo consiguieron arrasar el territorio que pisaban.
El poema comienza con esa frase que suena a rendición cansada, “parece que se acabó nuestra guerra”, y ya desde ese “parece” hay duda, hay vacilación, como si ni siquiera el final pudiera ser definitivo en esta relación líquida que se escapa de las manos igual que se escapa el agua, igual que se escapa el humo del napalm que todavía flota en el aire. Porque lo que Gambi logra aquí es precisamente eso: mostrarnos que el final de una relación no es corte limpio sino olor persistente, rastro de sangre que se seca pero no desaparece, marca indeleble en un suelo que ya no volverá a ser fértil.
La metáfora bélica atraviesa todo el poema y no es casual que Venus, la diosa del amor, aparezca al final caminando entre los escombros de una guerra que ella misma ha librado. Venus desolada ante el vacío es la imagen perfecta de lo que queda después del amor millennial: no hay vencedores ni vencidos, solo campos yermos, solo cal para enterrar cadáveres, solo la pregunta terrible que resuena en el centro del poema como un grito desesperado: ¿dónde está la simiente de esta tierra?. Porque si algo duele en este poema es la conciencia de que lo que se destruyó no era solo una relación sino la posibilidad misma de que algo vuelva a crecer ahí, la fertilidad arrasada, el futuro calcinado.
Y sin embargo, precisamente cuando todo parece perdido, cuando Venus camina entre las armas oxidadas y los tratados de paz que no garantizan nada, brotan las flores blancas. Esas flores que no son redención fácil ni esperanza barata sino algo más complejo y más verdadero: la vida que insiste incluso en el desastre, la belleza que emerge no a pesar de la violencia sino desde la violencia misma, transformándola. Las flores blancas entre las armas son lo único que puede oponerse al napalm y a la cal, la única respuesta posible a la devastación que no consiste en negar la devastación sino en habitarla de otra manera.
Gambi escribe desde una generación que heredó el amor líquido como única forma posible de amor, que aprendió a relacionarse en aplicaciones donde las personas son productos que se compran y se devuelven, que creció sabiendo que los “te quiero” se dicen con la tinta del alcohol y se borran con la resaca de la mañana. Y este poema final es el inventario honesto de lo que produce esa forma de amar: territorios asediados, reservas agotadas, ayuda humanitaria que no llega porque nadie la vende, porque todo en el capitalismo afectivo se vende pero justo lo que más se necesita no está disponible.
Venus desolada somos todos los que hemos amado en el siglo veintiuno y hemos descubierto que amar se parece demasiado a hacer la guerra, que los cuerpos se encuentran con la misma violencia con la que se destruyen, que después de cada batalla quedan escombros que hay que barrer antes de poder empezar otra vez. Y las flores blancas son la promesa frágil, incierta, casi invisible de que quizá, solo quizá, algo distinto sea posible si aprendemos a mirar el suelo que pisamos en lugar de seguir mirando el cielo esperando que alguien nos salve de nosotros mismos.
Este poema es un soneto actualizado que conserva la estructura clásica (dos cuartetos y dos tercetos) pero la llena de napalm y de aplicaciones, de Venus millennial y de guerras que no se libran con espadas sino con silencios de WhatsApp. Es un poema que sabe que la tradición literaria sigue viva pero que debe ser atravesada por el presente para decir algo verdadero sobre cómo amamos ahora, sobre cómo nos destruimos ahora, sobre cómo intentamos renacer ahora de las cenizas que nosotros mismos produjimos.
Las flores blancas brotando entre las armas son lo único que nos queda después de haber quemado todo lo demás.
Revista Poesía eres tú
El Grupo Editorial Pérez-Ayala, está formado por los siguientes sellos editoriales: Editorial Poesía eres tú, Ediciones Rilke Editorial poesía, Editorial Ediciones Amaniel, Editorial Ediciones Azorín un sello regional para Alicante y Murcia.
Para ayudar a la promoción de los libros contamos con diferentes plataformas en internet como Poesía Televisión, libro de poesía, Club de poesía, Blog de escritor, Blog de poesía, Agencia del libro, Plataforma IV Centenario, Primer centenario, Nuestras librerias, Publicar libro – Publicar un libro, Revista Poesía eres tú, Antologías poéticas, Poesía y poetas, Gloria Fuertes, Blas de Otero, Rubén Darío
Trabajamos con distribuidoras de libros que acercan los libros a las librerías, pero contamos también con las siguientes librerias de apoyo en internet para que ningún lector se quede sin su libro de poesía: Libreria GEPA, Libreria Website, La librería del escritor, El rincón de los libros.
Así mismo colaboramos con la Asociación de editores de poesía y la Asociación Madrileña de escritores y críticos literarios (Crítica de Madrid).
Trabajamos con varias imprentas y contamos con nuestra propia imprenta Herederos de Izquierdo y Madrid impresores.
Puedes conocernos en nuestra página del Grupo Editorial. Contamos con una sede en Madrid y otra en Jumilla (Murcia)
Somos especialitas en la edición del libro de poesía
GRUPO EDITORIAL PEREZ-AYALA | Editorial Poesía eres tú | Editorial : Ediciones Amaniel | Ediciones Rilke. Editorial de poesía | Grupo Editorial | Editorial poesía | Publicar Libro | Libro de poesía
Copyright © 2006. All Rights Reserved.