ENTREVISTA A NANCY ORDÓÑEZ

 

Con motivo de la publicación de Tu silencio

 

 

Nancy Ordóñez presenta Tu silencio, poemario estructurado en cuatro partes que documenta la transformación de silencio impuesto en voz propia. Desde su posición transnacional entre Colombia y España, construye poesía que fusiona testimonio político con lírica personal sin jerarquías.

  1. El libro tiene arquitectura clara: cuatro partes que van desde “Entre las sombras del silencio” hasta “En Las Aguas De La Vida”. ¿Cuándo supiste que el libro necesitaba esta progresión específica y no otra?

 

El propósito “Sembrar esperanzas en la niñez y la juventud por un mejor futuro”, siempre ha iluminado mi práctica como Maestra, Madre y Mujer. Sentí que no podía traicionarme y que el libro debía armarse como un camino hacia la vida y no hacia la muerte.

 

 

  1. Escribes en “Presente”: “Soy de este tiempo, el de las mentiras y tristezas / donde las palabras rapaces sepultan las ideas”. ¿Ese verso funciona como bisagra que ancla todo el dolor privado en violencia estructural?

 

Siento que los dolores derivados de la violencia no son solo experiencias individuales. Y que en este siglo veintiuno; la guerra, la destrucción del medio ambiente y el deterioro de la condición humana, reflejan el enfrentamiento entre poderes político-económicos que avasallan a la humanidad mediante múltiples formas de violencia, hoy amplificadas por las redes.

 

 

  1. El poemario combina verso libre, versículos testimoniales, poemas breves aforísticos y cierra con prosa. ¿Por qué era importante que cada tipo de dolor o momento del libro tuviera su forma específica?

 

Escribir en verso libre me permite mayor libertad para estructurar la imagen y su forma mediante versos, ritmos y musicalidad, según lo exijan el poema y su tema. Mi objetivo es lograr una conexión emocional con el lector.

 

El Versículo al ser testimonial me permite plasmar un paisaje completo en imagen poética y transportar al lector a esa experiencia emocional, para que se involucre con la realidad de diversas situaciones y de otros territorios distintos a los suyos.

 

Respecto a poemas breves aforísticos. Es un reto constante, para mí, lograr con versos cortos y exactos, plasmar una imagen o una metáfora, donde el lector pueda recorrerla o sentirla a través de un camino de sonidos y ritmos que le faciliten la lectura y lo inviten a seguir avanzando.

 

Señalé el gran aporte de la obra de Gabriel García Márquez a la literatura: donde su narrativa y fantasía, nos ofrece un ejemplo para resistir y reconocernos más humanos.

 

  1. “Serpiente azul” es el poema más extenso y testimonia violencia del Chocó: “con cantos de cuerpos por día, mutilados en dolor / navegando sin memoria en sus sarcófagos de agua”. ¿Cómo se escribe testimonio de violencia masiva sin caer en victimización ni en anestesia?

 

Desmantelar la violencia implica compartir dolores, resistencias y esperanzas frente a un mundo en proceso de reconfiguración. Desde nuestra cultura latinoamericana, considero indispensable tender puentes para intercambiar saberes, reconocer y valorar la diversidad, y promover una convivencia enriquecedora, libre de jerarquías y discriminación.

 

 

  1. Referencias culturales atraviesan el libro: Dante, Liszt, García Márquez, Freire, Amalia Rodrigues, fado, marimba. ¿Esa genealogía cosmopolita es deliberada o refleja cómo piensas naturalmente desde identidad transnacional?

 

Con la actual interconexión mundial, es imposible no globalizar la cultura humana, la que se ha tejido a lo largo de milenios. Asumirnos como seres humanamente globales puede conducirnos a superar las fronteras políticas y a trazar caminos de dignidad y libertad. Considero que no somos únicamente individuos, somos parte de un colectivo que integra nuestro mundo interconectado.

 

 

  1. Parte 3 rompe el pacto: después de testimoniar, “Mujer…” interpela directamente: “Mírate al espejo / colócate el casco, y tu coraza brillante”. ¿Qué te llevó a pasar de representar dolor ajeno a convocar acción del lector?

 

Lo que llevó a ese cambio, fue la necesidad de construir caminos de vida, que trasciendan fronteras, lo que implica reconocer el papel fundamental de la mujer como portadora y sostén de la vida, transmisora del conocimiento ancestral, profundamente vinculada con el arte del canto, la escritura y la poesía en armonía con los demás seres vivos.

 

 

  1. El libro rechaza narrativa redentora. Parte 4 celebra pero sin euforia: “gritando al mundo mi existencia” no es grito triunfal sino afirmación mínima. ¿Te incomoda la poesía que convierte dolor en lección edificante?

 

Creo que alcanzamos una comprensión más profunda de la verdad cuando somos testigos directos de los hechos. Por eso, busco que el lector también lo sea: que experimente los paisajes emocionales, geográficos y humanos, y que se conecte con la diversidad biocultural y las complejidades políticas que la atraviesan. Considero que idealizar o embellecer la realidad, limita la capacidad de proteger la vida y de entender reconfiguración actual de nuestras fronteras, en los territorios y en la humanidad misma como partes de este mundo globalizado.

 

 

  1. En panorama saturado entre poesía viral de redes y hermetismo académico, Tu silencio construye tercer espacio: complejo pero legible. ¿Escribiste pensando en esa doble vida o fue consecuencia orgánica de cómo piensas?

 

Esta experiencia, de la infancia a la docencia, ha estado marcada por la lectura y la escritura tempranas, el contexto cultural, la formación y práctica docente y la maternidad. Lo que ha generado un cuestionamiento constante frente a la violencia, en los ámbitos familiar, laboral, social y político, así como la necesidad de expresarme a través de la poesía con sensibilidad y belleza sobre las realidades y resistencias propias y ajenas, donde se articulen las diferentes dimensiones del ser humano; desde su condición individual y compleja hasta su proyección como un ser global e integral.

 

 

  1. “Volar” puede viralizarse en Instagram (“una blanca gaviota / se llevó mis malos recuerdos”), pero “Serpiente azul” exige conocimiento de violencia colombiana. ¿Cómo ves el papel de la poesía contemporánea: debe ser accesible o puede exigir trabajo del lector?

 

Escribir es comunicarme con el lector y reconocer su inteligencia, sensibilidad y potencial. Como señaló Gardner, todos poseemos inteligencias múltiples. Por ello, espero que estos poemas con sus figuras, imágenes y musicalidad sean interpretados, desde las dimensiones psicológicas, sociales y políticas, y según las necesidades y conocimientos previos de cada lector.

 

 

  1. Para alguien que nunca lee poesía, que piensa que no es para ellos. ¿Qué le dirías? ¿Por qué Tu silencio podría ser su puerta de entrada?

 

Este libro es una invitación a transformar mi silencio y el tuyo, como un lector con voz, donde la poesía se vuelve un acto de resistencia y de creación: una manera de preservar la memoria, honrar la diversidad de saberes y sostener el valor de la existencia como un puente que trasciende fronteras culturales, geográficas y emocionales.

 

 

Gracias por tu tiempo, Nancy. Que el libro encuentre a quienes necesitan estas palabras.