CINCO POEMAS DE “EL MOSAICO DEL DUENDE”, DE IGOR WILK
“El mosaico del duende” es el primer libro de poesía de Igor Wilk, cincuenta y un poemas repartidos en cuatro partes que van de la magia doméstica a la pérdida, pasando por la calma y el deseo. Estos cinco poemas ofrecen una muestra deliberadamente variada de ese recorrido: la puerta de entrada al libro, su técnica más característica, su tono contemplativo, su registro amoroso y el cierre de su primera parte. Puede seguirse la trayectoria completa del autor en https://nuestrosescritores.com/igor-wilk/.
miga de pan
Poema de apertura
el pequeñito tomó su tiempo
pero no se dio cuenta de que yo estaba allí
desayunando
lo vi a contraluz
acercándose a la miga de pan
se la arañó enseguida y subió rápido a su cuarto
por el ascensor que él mismo construyó
¿se nos escapan muchos detalles en la vida?
¿o fue casualidad que en aquel instante
giré la cabeza de tal forma que vi la minúscula araña?
El primer poema del libro entero, y la mejor puerta de entrada a su método: una araña minúscula, tratada con la misma atención narrativa que merecería un personaje humano.
un temblor
Técnica singular
por la noche hubo un temblor
con el epicentro en el café de la esquina
los helados se asustaron un montón
inquietos detrás de la vitrina
la vainilla pegó un salto
y cayó contra el chocolate
se mezclaron cuerpos
se mezclaron almas
y así quedaron para siempre
les llamaron stracciatella
El ejemplo más claro de la personificación como procedimiento: un temblor sísmico se convierte en historia de amor entre dos sabores de helado, sin que el poema pierda nunca su seriedad narrativa.
sin presión voy
Poema temático central
sin presión voy
con respiro paro
me aferra la sierra
para ascender presiona
tierra, piedras, barro, nieve
que mi fuerza se eleve
rocas, hielo y vertiente
sigo fuerte y valiente
impresiona la montaña
me embarga
El poema que da nombre a la segunda parte del libro, “Sin presiones”: un cambio de registro, del interior doméstico al paisaje abierto, con un ritmo casi de instrucción respiratoria.
una palabra tuya
Emoción directa
temblor inmediato
un cuartillo
no, mejor una sonrisa
al tres, menos el cuatro
no toda
es mucha apuesta
hundirme en la euforia
morir a fuego lento
cuando de ti
desde más allá de los mares
circulando sin memoria
desde más allá de las montañas
plegándose frente a los rascacielos
en el destello de mil reflejos
sobre arena dorada resellada
el laboratorio de modernidad
el oasis con aire acondicionado
desde el lejano Dubái
no hay palabra
Un poema de deseo y espera que recorre medio mundo -mares, montañas, Dubái- para terminar reconociendo que, ante la persona amada, no hay palabra que baste.
vuelta
Arquitectura
contemplaba el cielo
acostada
con la chaqueta puesta
fuera de la temporada
vieja, arrugada
sin ganas
aunque decaída
algo deseaba
dar la última vuelta
la escuché
sin verla
la escuché
crujir
aquella traviesa
aquella colada
hojita dando vueltas
en la rueda de mi bicicleta
la saqué
El poema que cierra la primera parte del libro: una hoja seca atrapada en una rueda de bicicleta, liberada al final por la misma mano que la observó. Un cierre de parte que anticipa, en clave mínima, el movimiento de liberación y pérdida que domina el resto del libro.
“El mosaico del duende” (Editorial Poesía eres tú, 2026) reúne estos cinco poemas junto a otros cuarenta y seis, en un recorrido que va del humor doméstico a la elegía final. Puede adquirirse en las librerías habituales de la editorial. Más información sobre el autor en https://nuestrosescritores.com/igor-wilk/.